Oralidad, transparencia, negociaciones efectivas.

“Los problemas generados en un nivel de conciencia, no pueden ser solucionados en el mismo nivel de conciencia. Debemos ampliar nuestra mirada, para generar una nueva conciencia y podremos ver las respuestas y soluciones que antes no veíamos.”

 

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo." (Albert Einstein)

 

Hay una serie de cambios normativos que impactan no solo en el derecho de fondo sino en los procedimientos.

Estos cambios normativos tienen que ver con un pedido de la sociedad de transparencia, celeridad, ética, en la administración de la justicia, en el ejercicio profesional.

Es un pedido que viene sonando y resonando en el colectivo social.

El poder legislativo se ha hecho eco de este reclamo y pedido social, sancionando leyes que deberían dar tales respuestas a la sociedad.

Cambios en las normas de procedimiento, incorporando la oralidad de los procesos, el impulso de los acuerdos y audiencias de conciliación, el impulso del programa de Justicia 2020, que se viene extendiendo en gran parte del interior del país, la instancia de mediación previa y obligatoria en varias jurisdicciones, la ahora famosa “figura del arrepentido” en la ley penal, son las principales evidencias de este cambio en los procedimientos.

Dichas normas presentan matices y cambios muy profundos en los modelos hasta el momento aplicados y conocidos por los abogados y por los profesionales de los tribunales. Ya que nos sacan de un lugar conocido, el “escrito” y el “mostrador de la mesa de entradas” y nos llevan a un lugar de “encuentro con el cuerpo, las emociones y el lenguaje”.

Se trata de un cambio de paradigma, un profundo cambio de fondo y de forma de ser y esta en la justicia.

Ahora bien, existe una brecha un espacio entre las exigencias sociales y de la ley y la formación profesional recibida en los ámbitos universitarios.

Hemos estudiado de libros, leyes, quizás con casos prácticos simulados, pero básicamente nos llenamos de información y más información de leyes, doctrina, jurisprudencia, etc.

La escucha, el espacio del cuerpo, la manifestación de nuestra respiración en una audiencia o negociación, que podamos estar más o menos “nerviosos”, el manejo emocional, la agudeza de la intuición, y tantas otras herramientas, no han sido parte ni son parte de la currícula de un abogado. Un abogado, que según lo que nos enseñan, tiene que ser “frio” al momento de estudiar y trabajar ( como si la frialdad no fuera una emoción).

Estos cambios normativos sumados a la exigencia de los clientes, de los justiciables, de la sociedad, más la enorme insatisfacción, decepción y a veces enojo que genera el ejercicio profesional, requiere de un nuevo aprendizaje.

Un aprendizaje que integre la experiencia profesional con habilidades personales únicas e irrepetibles y que, a través de las éstas, el profesional logre internalizar estos cambios en el procedimiento logrando una oralidad impecable, negociaciones efectivas, acuerdos, conversaciones de cooperación con los colegas, y finalmente resolución de conflictos en menores costos y tiempos más breves.

La propuesta de C2020 tiene que ver con una nueva forma de conocimiento, de aprendizaje. Un aprendizaje desde la experiencia, desde un lugar sin teorías, sin reglas, sin lecturas obligatorias.

Nuestra propuesta de C2020 cierra la brecha entre la exigencia legal, la existencia social y el desgaste profesional, logrando acercarnos a un ejercicio profesional pleno, de mejor rentabilidad, con mejores acuerdos. Preparándonos para ir al encuentro de otro en una audiencia de conciliación, una audiencia oral, o como facilitadores de acuerdos en conflictos complejos.

  • Si te sentís entre los abogados que aún tenemos ideales de justicia, que queremos un mundo mejor, un planeta más sano, una sociedad más justa, equilibrio entre las relaciones, lograr la disolución de los conflictos mediante acuerdos, en los que todos ganen.  
  • Si creés que algo te falta para lograr estos objetivos, que estás buscando pero no sabes bien qué es. Conversaciones 2020 es para vos.
  • Si pensás que los abogados nos hemos quedado atrapados en los libros, en las leyes, en las luchas de "ganar  o perder", de "tener razón" y buscarle la vuelta "como sea", nos hemos perdido en un mar de "chicanas", "zancadillas procesales", perdiendo muchas veces el rumbo del "derecho", y dejando muchas veces de lado a los "seres humanos" que se encuentran involucrados en diferentes formas y ámbitos en ese "caso".  Muchas veces "deshumanizando" los procesos, los casos, los conflictos. Conversemos en Conversaciones 2020. Porque como todo, se puede cambiar.
  • Si pensás y creés que los abogados necesitamos ingresar en espacios de aprendizaje de mundos emocionales por los que pueden estar pasando los involucrados en un conflicto, con apertura y escucha integrada.
  • Si sentís que necesitamos aprender juntos, en colaboración, como desenredar esos conflictos desde un lugar humano, empático, sosteniendo el proceso, Conversaciones 2020 es para vos.
  • Si creés que necesitamos integrar y darle protagonismo a la ética en el ejercicio de la profesión, dejar de lado las luchas de poder, Conversaciones 2020 es para vos.
  • Si creés que hay mas en lo que podamos trabajar juntos y aprender, otros aspectos, otras competencias, conversemos y en Conversaciones 2020, lo trabajamos juntos. 

 

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O escribinos y danos tus sugerencias y mirada así trabajamos juntos.

 

Rossana Bril

08.08.2018

Oralidad